Palacio barroco levantado en el primer tercio del siglo XVIII por los marqueses de Benamejí, una de las obras fundamentales de la arquitectura civil barroca andaluza. Tras servir de cuartel y de sede de la Remonta militar, desde 1997 alberga el Museo Histórico Municipal, con piezas de la Astigi romana como los mosaicos y la célebre Amazona herida.
Fundado en 1509 junto al Genil y trasladado aquí tras la riada de 1543, el antiguo convento mercedario conserva su claustro y una espadaña de hacia 1630. Desde 1895 pertenece a las Salesianas.
Las dominicas habitan este convento desde 1461. Tiene un claustro del siglo XVII y una portada de piedra de Estepa con relieves de Santo Domingo y Santa Florentina. Las religiosas elaboran los tradicionales bizcochos marroquíes.
Iglesia del antiguo Hospital de los Galindos (1592), con portada renacentista, retablo mayor barroco de columnas salomónicas y un artesonado de lacería mudéjar.
Fundada en 1506 para los Mínimos, conserva la cabecera y el crucero tras la demolición de 1965: portadas barrocas de mármol, bóveda con yeserías del XVIII y una torre de ladrillo de influencia malagueña. Es sede de la Hermandad del Cristo de Confalón.
Iglesia del antiguo convento de carmelitas fundado en 1591, uno de los grandes símbolos del barroco ecijano: yeserías policromadas y doradas, pinturas murales, una rica colección de pinturas y esculturas y un órgano del siglo XVIII.
Iglesia gótico-mudéjar de 1479, transformada con decoración barroca en los siglos XVII y XVIII. Es la sede de la Hermandad de San Gil, la de más devoción de Écija, cuyo Cristo de la Salud procesiona el Miércoles Santo.
Parroquia de origen gótico-mudéjar transformada en los siglos XVI a XVIII. Su torre, del XVIII, es considerada la más bella de Écija; las obras del nuevo templo se detuvieron en 1807 y la parroquia quedó en la Capilla Sacramental.
Antiguo convento dominico fundado en el siglo XIV, de tipo gótico-mudéjar. Destaca la capilla de la Virgen del Rosario (1761), cumbre del barroco ecijano, y el retablo cerámico del Milagro de San Pablo en la fachada. Su torre quedó inacabada.
Templo junto a la antigua Puerta del Puente, sobre una ermita de Santa Ana que en 1626 pasó a los Padres Terceros. Su torre, la más pequeña de Écija, se rehízo tras el terremoto de 1755.
Levantada entre 1787 y 1855, fue el primer templo neoclásico construido en Andalucía, sobre una iglesia gótico-mudéjar del Repartimiento de 1263. De su antigua torre mudéjar, dañada por un rayo en 1892, queda el primer cuerpo a modo de espadaña.
Sobre este solar hubo una iglesia visigoda —se conserva un sarcófago paleocristiano del siglo V con escenas bíblicas— y después una mezquita, cuyo alminar es la base de la torre actual. La iglesia neoclásica quedó inconclusa y guarda el camarín de la Virgen del Valle, patrona de Écija.
Parroquia de Santa María de la Asunción, fundada en 1262 y reconstruida en el siglo XVIII. Su claustro reúne una interesante colección arqueológica y su torre, de 1717, se reformó tras el terremoto de Lisboa de 1755. Alberga también un museo parroquial.
Iglesia gótico-mudéjar del siglo XV, de las más elegantes de Andalucía. Guarda un retablo mayor de transición entre el gótico y el renacimiento, un patio claustrado y la Capilla de los Montero (1630), con decoración de máscaras, serpientes y águilas de inspiración americana.
Iglesia del antiguo convento carmelita, según la tradición fundado en el siglo XV por soldados de la guerra de Granada y remodelado en el XVIII. Destacan la capilla de Nuestra Señora de la Soledad y la del Santo Sepulcro.
Conocido popularmente como «la Casa de las Tomasas», este edificio regionalista de finales de los años veinte alberga los juzgados. Su patio de doble arquería neonazarí, con columnas de estética granadina y yeserías, puede verse en horario de oficina.
El palacio de los «balcones largos», construido entre 1700 y 1775, fue residencia de los marqueses de Peñaflor hasta 1958. El Ayuntamiento ha restaurado su fachada con pinturas murales, el torreón, las caballerizas, la escalera abovedada y el patio principal, que hoy se pueden visitar.
Mercado de abastos levantado a partir de 1843 sobre el antiguo convento de San Fulgencio. Reúne puestos de productos frescos de la vega del Genil y abre de lunes a sábado por la mañana.
En el punto más alto de la ciudad, conocido como El Picadero, se leen casi tres mil años de historia: restos turdetanos, romanos —con el mosaico de Baco y un edificio público excepcionalmente conservado— y la muralla del alcázar almohade. Se visita los fines de semana por la mañana.
Conocida como «El Salón», es la gran plaza mayor de Écija y el centro de su vida social desde hace siglos. La preside el Ayuntamiento y la rodean edificios civiles y religiosos, entre ellos los miradores desde los que la nobleza contemplaba los festejos. En su remodelación de principios de este siglo aparecieron restos arqueológicos que hoy pueden verse integrados en la propia plaza.
Edificio del último tercio del siglo XVI que recibía el agua traída desde el Genil y la repartía a fuentes y conventos. Trazado por Hernán Ruiz III y terminado por otros maestros, es un ejemplo singular de la ingeniería hidráulica de la Edad Moderna.
Pequeño altar mariano abierto en un lienzo de la antigua muralla, en el antiguo camino de Estepa. Es uno de los rincones de más devoción de la ciudad, donde se sigue rezando una novena tradicional.
Sede del gremio de los fabricantes de seda, con la inscripción «Año de 1782» sobre la puerta. Sus dos plantas superiores repiten los arcos sobre columnas de los miradores del Salón y conservan parte de su decoración pintada de motivos florales.