Paraje Natural desde 1989 y parte del Sitio de los Dólmenes de Antequera, Patrimonio Mundial, El Torcal es uno de los paisajes kársticos más espectaculares de Europa: formaciones de caliza modeladas por el agua y el viento durante millones de años, con fósiles marinos, rapaces y cabras monteses. Los senderos balizados (ruta verde, amarilla y naranja) parten del Centro de Visitantes, abierto todos los días de 09:30 a 17:30; el paraje está abierto todo el día y la entrada es gratuita. Conviene llevar calzado adecuado y ropa de abrigo: se encuentra a unos 1.200 metros de altitud.
En la cubierta del aparcamiento Parking Centro hay una zona acondicionada para contemplar los monumentos más destacados de Antequera con vistas de 360 grados. El acceso está reservado a los usuarios del aparcamiento: el tique permite la entrada gratuita a todos los ocupantes del vehículo.
A los pies de El Torcal, a unos seis kilómetros de la ciudad, brota el manantial natural más importante del paraje, que abastece de agua a Antequera. Hoy es una zona recreativa municipal con áreas de sombra junto al agua, un lago artificial y un camping, muy apreciada para pasar el día en contacto con la naturaleza.
Con casi cuatro hectáreas, el parque Atalaya de Gandía es una de las principales zonas verdes de Antequera. Reúne vegetación mediterránea —azufaifos, nogales, pinos piñoneros, almendros, encinas, romero y lentisco— y un mirador en su parte más alta. Abre durante el día y permanece cerrado por la noche.
La silueta de la Peña de los Enamorados, que recuerda a un rostro humano tumbado, domina la Vega de Antequera y es uno de los monumentos naturales del Sitio de los Dólmenes, Patrimonio Mundial: el dolmen de Menga está orientado hacia ella. Debe su nombre a la leyenda de Tagzona y Tello, dos jóvenes de familias enfrentadas que prefirieron saltar juntos desde la cumbre antes que separarse. Hay rutas de senderismo señalizadas que se pueden consultar en la Oficina de Turismo.
Junto al Arco de los Gigantes se abre una de las panorámicas más impresionantes de la ciudad: un mar de tejados, torres, espadañas, campanarios y palacios levantados durante cuatro siglos, con la Peña de los Enamorados y la Vega al fondo. Es la parada imprescindible en la subida a la Alcazaba.
Mirador orientado a la Peña de los Enamorados, junto al Arco de los Gigantes, dedicado al arqueoastrónomo británico Michael Hoskin, cuyas investigaciones sobre la orientación de los dólmenes fueron clave para la declaración del Sitio de los Dólmenes como Patrimonio Mundial.
Amplio mirador de dos niveles junto a la Puerta de Málaga y la iglesia de San Juan. Desde aquí se divisan el río de la Villa, la iglesia del Carmen —Monumento Nacional— y la Peña de los Enamorados. Dirección: Calle Niña de Antequera, 27, Antequera. Información de la Oficina de Turismo de Antequera.
El gran paseo arbolado de Antequera, junto a la Plaza de Castilla y la Plaza de Toros, es el pulmón verde del centro: jardines, fuentes y sombra para pasear, con zona de juegos infantiles y acceso a las instalaciones deportivas del Paseo Real.
Pinar protegido en la sierra del Hacho, al sur de la ciudad, con caminos para pasear y correr y la histórica Torre del Hacho, antigua atalaya defensiva. Ofrece buenas vistas sobre Antequera, la Vega y la Peña de los Enamorados.