La Iglesia de San Francisco se sitúa en el arrabal, fuera del recinto amurallado, en la zona que creció en torno al antiguo camino de Sevilla. Es un referente religioso para los vecinos de la parte baja de Carmona y parte del patrimonio conventual de la ciudad.
La Iglesia de Santa Ana da nombre a uno de los barrios con más personalidad de Carmona, junto a la antigua salida hacia la vega. Su entorno conserva el trazado popular de calles y plazas que complementa la visita al casco histórico monumental.
La Plaza del Mercado es un espacio porticado del siglo XIX que acoge el mercado de abastos de Carmona. Sus soportales rodean un patio central donde se concentran los puestos de productos frescos, en un ambiente tradicional muy ligado a la vida diaria del casco histórico.
A los pies de Los Alcores, en dirección a la vega, se conservan restos de un puente y de la calzada romana que formaba parte de la Vía Augusta entre Carmona y Córdoba. Es un buen destino para un paseo o una ruta en bicicleta por el entorno rural de la ciudad.
El Santuario de Nuestra Señora de Gracia está dedicado a la patrona de Carmona y se sitúa a las afueras, al este de la ciudad. Es un lugar de profunda devoción popular y punto de referencia en las celebraciones marianas locales, con un entorno abierto hacia la campiña.
El Teatro Cerezo es el principal espacio escénico de Carmona, situado junto al Paseo del Estatuto. Acoge programación de teatro, música, danza y actos culturales a lo largo del año y es uno de los edificios que la Oficina de Turismo destaca en el patrimonio de la ciudad.
Esta torre formó parte de la red de telegrafía óptica que en el siglo XIX transmitía mensajes a distancia mediante señales visuales entre torres situadas en puntos elevados. Su posición sobre Los Alcores explica la elección de Carmona como enclave de la línea.